Otras Carnes |   Noviembre 3, 2026 1:04 pm

Récord de consumo, pero con rentabilidad en caída: las dos caras del negocio porcino

Por Ganados y Carnes
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Un informe del IERAL advierte que la producción y el consumo de carne de cerdo alcanzaron máximos históricos durante 2026, pero la fuerte oferta y la debilidad del precio del capón volvieron a deteriorar los márgenes de las granjas.

La actividad porcina argentina continúa mostrando un notable crecimiento productivo. Durante los primeros nueve meses de 2026, la producción de carne de cerdo aumentó un 12% respecto al mismo período del año anterior y alcanzó niveles récord, impulsada por una mayor faena y por un incremento en el peso promedio de los animales.

Al mismo tiempo, el consumo interno también marcó cifras históricas. El consumo aparente llegó al equivalente de 21 kilos por habitante al año, consolidando una tendencia de crecimiento sostenida y confirmando la creciente participación de la carne porcina en la dieta de los argentinos.

Sin embargo, detrás de estos indicadores positivos aparecen señales de preocupación para los productores.

Más carne disponible, precios más débiles

Según el análisis elaborado por el IERAL de Fundación Mediterránea, el mercado interno logró absorber buena parte de la creciente oferta, pero el aumento de las importaciones de carne porcina sumó presión adicional sobre la disponibilidad del producto.

Como consecuencia, el precio del capón continúa mostrando una evolución desfavorable. En el tercer trimestre de 2026 se ubicó un 7,1% por debajo del registrado un año antes y casi 20% por debajo del promedio de la última década en términos reales.

La debilidad de los precios se convirtió en el principal factor que explica el deterioro de la rentabilidad de los establecimientos.

La rentabilidad volvió a retroceder

Tras una recuperación observada durante la primera mitad del año, los márgenes económicos de las granjas volvieron a deteriorarse durante el tercer trimestre.

Para una granja de eficiencia media, el margen neto promedio se ubicó en 107 pesos por kilo producido, menos de la mitad de lo registrado un año atrás y muy por debajo de los niveles considerados normales para el sector.

La situación fue aún más ajustada en septiembre, cuando el margen cayó a apenas 48 pesos por kilo, equivalente a sólo el 2% de los costos totales de producción, uno de los registros más bajos observados en los últimos diez años.

Costos relativamente bajos, pero insuficientes

Los costos de producción continúan en niveles históricamente favorables gracias a valores relativamente bajos de los granos, principal componente de la alimentación animal.

No obstante, durante el tercer trimestre comenzaron a mostrar una ligera recuperación y aumentaron un 3% respecto al trimestre anterior. De esta manera, la mejora en los costos dejó de compensar la caída de los ingresos generada por los menores precios del capón.

En otras palabras, los productores enfrentan una combinación compleja: precios de venta deprimidos y costos que ya no continúan bajando.

La eficiencia marca diferencias decisivas

El informe destaca que la eficiencia productiva se ha convertido en un factor determinante para la supervivencia económica de las granjas.

Mientras un establecimiento de alta eficiencia logró un margen promedio de 348 pesos por kilo, una granja de baja eficiencia registró pérdidas por 297 pesos por kilo producido.

La diferencia demuestra que aspectos como la conversión alimenticia, la productividad por madre y el manejo general de la granja son hoy elementos decisivos para sostener la competitividad.

La ubicación también influye

Otro aspecto relevante es la localización de las explotaciones.

Las granjas ubicadas en zonas alejadas de los puertos exportadores suelen acceder a maíz y soja con descuentos implícitos derivados de los costos de transporte, lo que reduce significativamente sus costos de alimentación.

De acuerdo con el trabajo, una granja eficiente ubicada en el sur de Córdoba puede mantener márgenes positivos, mientras que establecimientos similares situados cerca de Rosario prácticamente no logran generar rentabilidad bajo las actuales condiciones de mercado.

Un sector dinámico, pero con desafíos

El panorama que describe el IERAL presenta luces y sombras para la producción porcina argentina.

Por un lado, la actividad mantiene una sólida expansión, con niveles récord de producción y consumo que reflejan la creciente consolidación del cerdo dentro de la cadena cárnica nacional.

Por otro, la elevada oferta disponible, el incremento de las importaciones y la debilidad del precio del capón están reduciendo los márgenes económicos de los productores, especialmente de aquellos establecimientos con menores niveles de eficiencia o ubicados en zonas menos competitivas.

La evolución de los precios y de los costos de alimentación será determinante para definir si el sector logra recuperar rentabilidad durante los próximos meses o si continúa transitando un escenario de fuerte presión sobre los resultados económicos de las granjas.

Ver informe completo:

Luces y sombras del sector porcino al tercer trimestre de 2026 – Novedades Económicas

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