Argentina duplicará la importación de asado brasileño en 2026 por la falta de oferta local
Argentina se encamina a duplicar las importaciones de carne vacuna desde Brasil durante 2026, un fenómeno que ya comenzó a sentirse en las góndolas y que responde a una combinación de factores productivos, económicos y de mercado. Según proyecciones del sector, el país podría superar las 120.000 toneladas importadas, muy por encima de las 61.000 toneladas registradas el año anterior.
El producto más demandado es el asado, que ingresa a precios más competitivos que el corte local y permite a los supermercados sostener ventas en un contexto de fuerte presión inflacionaria.
La mirada técnica de Andrés Costamagna
El consultor ganadero Andrés Costamagna, citado en la nota, aporta el marco conceptual que explica el fenómeno:
- Las importaciones crecerán hasta 120.000 toneladas, impulsadas por la escasez interna.
- La causa principal es la retención de hacienda: los productores están llevando los animales a 420 kg de faena, frente a los 300 kg habituales, para recomponer stock y mejorar márgenes.
- Esta estrategia demora la oferta de carne en el mercado interno y presiona los precios al alza.
- El stock bovino cayó de 55 millones de cabezas en 2018 a 51 millones en 2025, producto de años de políticas erráticas.
- En un escenario global de menor oferta —Estados Unidos y Europa también enfrentan ciclos de baja—, Argentina tiene oportunidades exportadoras, lo que refuerza la tensión entre mercado interno y externo.
- Brasil logra colocar asado a precios muy competitivos porque el novillo argentino es el más caro del Mercosur, mientras que el corte brasileño es el más barato de la región.
- También se espera ingreso de carne desde Uruguay y Paraguay, ampliando la oferta importada.
- Para 2026, Costamagna anticipa un aumento del 35% en el precio de la carne, por encima de la inflación proyectada.
Un mercado interno bajo presión
La combinación de menor oferta local, precios internos en alza y competitividad brasileña explica por qué el consumidor argentino encontrará cada vez más asado importado en las góndolas. Para los supermercados, la carne brasileña funciona como un amortiguador frente a la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo.
El desafío para el sector ganadero será equilibrar la recomposición del stock con la necesidad de abastecer un mercado interno históricamente sensible al precio de la carne.
Fuente: iProfesional – Nota de Claudio Zlotnik





