SanCor pidió su propia quiebra y profundiza su crisis histórica
La cooperativa láctea SanCor solicitó su propia quiebra ante la Justicia, en medio del concurso de acreedores que arrastra desde hace años. El pedido fue confirmado por el gremio Atilra y marca un nuevo capítulo en la prolongada crisis de una de las empresas más emblemáticas de la industria láctea argentina.
SanCor acumula una deuda estimada en US$ 120 millones y mantiene ocho meses de salarios adeudados, además de compromisos impagos con el Estado y acreedores financieros. A esto se suman conflictos sindicales, pérdida de proveedores y una fuerte caída en los niveles de producción.
En su época de mayor expansión, la cooperativa llegó a procesar 4,6 millones de litros diarios (1994), posicionándose como líder nacional y referente regional. Hoy, su volumen ronda los 700.000 litros por día, entre producción propia y de terceros, operando con solo seis plantas en Santa Fe y Córdoba, muy lejos de su estructura histórica.
La solicitud de quiebra abre un escenario incierto para trabajadores, productores tamberos y para toda la cadena láctea, que observa con preocupación el posible desenlace de una marca que durante décadas fue sinónimo de cooperativismo, desarrollo regional y presencia internacional.






