¿El nuevo asado?: Polémica y furor por la venta de carne de burro en la Patagonia
Tras agotarse el primer stock en apenas un día en una carnicería de Trelew, el proyecto "Burros Patagones" reaviva el debate sobre las alternativas alimentarias y la crisis productiva en el sur argentino.
TRELEW, CHUBUT. – Lo que comenzó como una respuesta innovadora a las dificultades climáticas y económicas del campo patagónico se transformó esta semana en el tema de conversación obligado en las mesas argentinas: la llegada de la carne de burro a los mostradores comerciales.
Éxito de ventas y precios competitivos
La noticia estalló luego de que una carnicería de la ciudad de Trelew pusiera a la venta diversos cortes de este animal a un precio de referencia de $7.500 el kilo. La respuesta del público fue inmediata y sorprendente para los propios impulsores: el stock disponible se agotó en tan solo una jornada.
Con la carne vacuna promediando valores mucho más altos, esta alternativa se posiciona como una opción accesible y nutritiva. Quienes la han probado aseguran que tiene un sabor suave, es tierna y posee características visuales similares a la carne de vaca.
El origen del proyecto: "Burros Patagones"
Detrás de esta iniciativa se encuentra Julio Cittadini, un productor rural de la zona de Punta Tombo. Cittadini explicó que el proyecto no nació estrictamente de la crisis económica actual, sino como una solución a un problema productivo regional:
- Caída de la ganadería tradicional: La cría de ovejas y vacas se ha vuelto extremadamente difícil en ciertas zonas áridas de la Patagonia debido a las sequías y la acción de depredadores.
- Resistencia del animal: El burro se adapta mejor a las condiciones hostiles del territorio, convirtiéndose en una opción sustentable para campos que hoy se encuentran despoblados.
Debate cultural y legal
A pesar del éxito en las ventas, la propuesta no está libre de controversia. En Argentina, el consumo de burro choca con fuertes barreras culturales y emocionales. Además, autoridades de inocuidad alimentaria han advertido que, si bien existen pruebas piloto, la comercialización masiva requiere de habilitaciones específicas, ya que el Código Alimentario Argentino no contempla a esta especie de la misma forma que al ganado tradicional para consumo general.






