IPCVA: Carne Argentina y Sustentable
El IPCVA avanza en demostrar que la Carne Vacuna Argentina es amigable con el ambiente
El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina desarrolló un seminario que intenta poner en valor que el sistema de producción de carne vacuna argentina es sustentable y puede ser una solución al calentamiento global.
Las palabras de bienvenida del actual Presidente del Instituto, el Ing. Juan José Grigera Naón, quien conoce acabadamente sobre este tema por haber sido la voz que defiende durante los últimos años el rol de la ganadería argentina en foros nacionales e internacionales respecto a participación de la producción de carne en el cambio climático, ha tomado el rumbo de poder validar con información científica aquello que es una verdad a voces.
En su introducción dejó claro que la ganadería argentina “según los inventarios de Gases de Efecto Invernadero publicados representan el 0,15 % de las emisiones globales, pero estos cálculos no han tenido en cuenta la capacidad de ganadería pastoril de secuestrar carbono del aire en las raices de las pasturas y en los fustes de los árboles de los sistemas silvopastoriles”.
“El trabajo busca reunir a los mejores científicos de la Argentina para poder proveer información que brinden un diagnóstico de base adecuado que permita saber el estado de situación como primer paso para avanzar en ponderaciones exactas”.
El Ingeniero Anibal Pordomingo, coordinador nacional del programa de ganadería del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria mostro la posibilidad de poder demostrar de manera sencilla que la ganadería argentina con las nuevas tecnologías ha mejorado de manera sustancial la etapa de crecimiento, aunque aún falta poder incorporar tecnología en los procesos de cria.
“Muchos diagnósticos son errados a la hora de evaluar que la ganadería argentina no ha progresado ni ha incorporado tecnología solo porque no ha aumentado la producción física, hemos hecho una mejora sustancial en la genética de los animales que se trasladaron de pampa húmeda hacia el norte, hemos incorporado el uso de silajes de cultivos y de pasturas de manera inteligente y estratégica, tenemos a las asociaciones de criadores trabajando en genómica, esto hace que ya no haya novillos a la faena de 36 meses, hay muy pocos novillos a la faena de 27 meses, y el peso de faena de los machos se ha incrementado”.
“Si nos referimos a las emisiones de la ganadería seguramente tendremos cosas que corregir en la cría, pero incorporando las tecnologías conocidas seguramente lo lograremos y esto lo podemos hacer de manera sencilla, es necesario acortar los servicios y aumentar la cabeza de parición, esto mejora la eficiencia global del stock con animales que ganan más peso a lo largo de su vida y de este modo la terminación se hará en menos tiempo y con menos grano, es amigable con el ambiente, eficiente productivamente y económico”.
Javier Echazarreta, del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) habló de los conceptos de huellas hídricas y la nueva manera de medir conocida como Water Scarcity o escacez de agua.
“Las metodologías son múltiples y de difícil interpretación, además son nuevas y están en permanente revisión, por lo tanto sacar conclusiones de mediciones para elaborar conceptos respecto a un producto u otro y compararlos solo es correcto si se cita el método utilizado y el momento en que se hizo la comparación”.
“La utilización del agua por parte de los rodeos argentinos varía según si comparamos un kilo de carne o un rodeo, se debe conocer muy bien de lo que se está hablando para poder comparar”.
“Los resultados que venimos obteniendo en el trabajo junto al IPCVA nos dicen que la ganadería argentina es muy eficiente en el uso de este recurso, habrá cosas para corregir, pero estamos en un muy buen lugar de inicio”.
Roberto Bisang, Mg en Economía, mostró lo que está pasando en el mundo y en los mercados respecto al tema sustentabilidad.
“La sustentabilidad es un concepto que abarca muchas cosas, es muy extenso y se está utilizando para muchas cosas, esto es una nueva dificultad que habrá que enfrentar con los mercados internacionales”.
“Con consumidores exigentes y gobernantes poco informados, la reacción hacia este tema hace que se tomen medidas muchas veces sólo por dar un resultado al reclamo social, pero el conocimiento de la problemática puede ser muy somero a la hora de tomar estas decisiones”.
“Hay que prepararse porque la sustentabilidad es una amenaza y también una oportunidad, no todos podrán volverla una oportunidad, quienes estén dispuestos a cambiar probablemente podrán hacerlo de mejor modo que aquellos que se resistan a los cambios que vienen”.
Ernesto Viglizzo, Investigador de Conicet, tomo riesgo y habló del relato ambientalista y vegano que no tiene fundamentos científicos tecnológicos.
“Los actuales sistemas pretenden comparar producciones intensivas de países europeos con las producciones extensivas pastoriles de argentina, este es el primer error, nada tiene que ver una cosa con la otra, los sistemas de producción de carne argentino son sistemas naturales”.
“La ganadería participa de un ciclo de carbono cerrado que no es incremental para la atmósfera, los combustibles fósiles son los responsables de adicionar carbono a la atmósfera y no los sistemas productivos”.
“Cuando se comparan los sistemas solo contabilizando las emisiones se comete el error de pensar en la vaca como una unidad productiva sin valorar el total del sistema productivo, el desafío es poder vincular la fijación de carbono que ocurre en los lotes con una unidad de producto que llega al consumidor, podemos hacerlo pero tenemos que iniciar el camino hacia ese objetivo”.
Adrian Bifaretti, IPCVA, mostró el trabajo que está haciendo el IPCVA en base a encuestas de opinión que permiten diseñar campañas de sensibilización hacia los jóvenes principalmente.
“Nuestro trabajo consiste en tratar de ver que piensan del producto carne vacuna y posicionarlo del mejor modo, es por ello que el trabajo de encuestar y filtrar por rango de edad es muy importante para poder saber el estado de situación”.
“El consumidor se ha empoderado, quiere cambiar cosas en base a su aptitud de compra, esto es una tendencia que muchas veces lleva a los dirigentes políticos a querer congraciarse con estas tendencias dictando normativas, esto es algo que se afianza”.
“En Argentina el consumidor argentino está más preocupado por el precio de la carne (65%) que por la participación de la carne en las emisiones de gases de efecto invernadero (5%), pero cuando esto lo hacemos en los jóvenes esto crece y en los jóvenes veganos casi un tercio está preocupado por la participación de la ganadería en el cambio climático”.
Al cierre el Vicepresidente del IPCVA, Mario Ravettino dejó claro que el Instituto está preocupado y ocupado con la temática.
“La influencia del consumidor y sus reclamos hacia una producción más sustentable ha llegado a los alimentos y a seleccionar a los que considera con menor impacto por encima de los que considera con mayor impacto, tenemos que trabajar muy fuerte para demostrar a los consumidores que la carne vacuna argentina es sustentable. Desde el IPCVA hemos iniciado este camino de manera decidida”.
Felicitaciones al IPCVA por la iniciativa, por el diagnóstico, comenzando a liderar esta temática que implica una mejora efectiva de los procesos productivos, la creación de conocimiento científico aplicado, investigación, desarrollo e innovación, junto al poder mostrar a propios y extraños que la carne vacuna argentina es sustentable.
Si te lo perdiste revivilo:
Ing. Andrés Costamagna - SN Y GyC






